La afamada periodista y gran experta en los vinos españoles, Sarah Jane Evans, deleitó el 15 de mayo a sus muchos seguidores con una lección de sabiduría enológica sobre cuatro vinos nobles andaluces, a los que se sumó una estrella invitada por la que la periodista siente veneración, el Fondillón de Alicante, representado por el Gran Fondillón Reserva 1964 . La clase magistral estaba programada como uno de los ventos virtuales de la Embajada de España en Londres, impartida desde la propia casa de la señora Evans, y transmitida simultáneamente a varios países a través de redes sociales.
El Fondillón tiene, desde hace siglos, pasaporte internacional de reconocimiento y prestigio, pues sedujo el paladar de reyes, escritores, navegantes, científicos y expertos. Sarah Jane lo conoció gracias a Javier Carmona, entonces director de la Escuela de Catas de Alicante; según recuerda ella misma, presidenta también entonces de los exclusivos Master of Wine,fue en un evento promovido por dicha Escuela y celebrado en Nou Manolín en 2015 al que asistieron las bodegas productoras y el Consejo Regulador . Carmona le hizo descubrir el Fondillón, y la gran experta se quedó asombrada ante lo que ella llama «the rare treasure».
Sus lecciones de cata, ejemplo de amenidad, conocimiento y pasión por los vinos españoles, han convertido a la gran conocedora británica en una de nuestras mejores embajadoras.Tan cuidada y deliciosa fue su explicación, comunicando y haciendo entender este fantástico «vino de placer», que ha conseguido encumbrarlo al primer puesto en la puntuación otorgada por los asistentes a los vinos probados, todos ellos, de nobleza y calidad indiscutible, extraordinarios y muy valorados por los seguidores de la cata.
Su breve explicación —siete escasos minutos de una clase de más de una hora—, sintetizó todo el conjunto de circunstancias que obran el prodigio del Fondillón: terrazgo, clima, sobremaduración de las uvas, crianza oxidativa, el hecho de que no se refuerza con alcohol ajeno, la cuidadísima elaboración, las normas medulares de la D.O, la cultura inveterada, las características de la bodega de Brotons y, sobre todo, el propio vino, la estrella invitada que, gracias a sus inspiradas, amenas y entendidas palabras, suscitó la admiración de los asistentes virtuales. He aquí algunas: «Cuando lo bebes, encuentras notas de café, chocolate negro, descubres regaliz…No es súper dulce, sino maravillosamente equilibrado, es suculento… tiene un carácter redondo, delicioso». Se puede decir de este verdadero primus inter pares de los grandes vinos degustados en la lección magistral, que el Gran Fondillón Reserva 1964 de Roberto Brotons vuelve a asombrarnos con su éxito.
Imagen sacada de la masterclass dirigida por Sarah Janes Evans
Hoy, gracias al esfuerzo de todos—bodegas, D.O, restauradores, sumilleres, expertos, periodistas, gastrónomos y amantes de este prodigio—, el Fondillón debe volver a ocupar el puesto de soberano en el gusto y la veneración de los consumidores, como ya lo hace con la de los entendidos. Brindemos porque la excelencia de este ilustre vino, como anima la erudita británica, vuelva a salir sin tregua por el puerto de Alicante, como cuando lo degustaban con fruición las bocas más destacadas de la historia europea. Impulsemos el futuro desde su pasado glorioso: hagamos de nuevo que este viejo y especial tesoro alicantino se reconozca y se consuma universalmente