
PEDRO NUÑEZ DE LA ROSA 16 de Junio 2018
El último Fondillón que ha conseguido casa tan señera y longeva como Primitivo Quiles, Monóver, raya en la ‘excelencia’. Nuestro más famoso vintage sin alcohol añadido, no va por añadas, puesto que son varias las que intervienen en su resolución definitiva, ni tampoco por etiquetas. Determinada marca saca uno tan excepcional como este que hemos citado, y la anterior o la siguiente partida no alcanzan ese nivel. Por eso resulta casi obligado probarlos y luego comparar. Por cierto, los sumilleres andan tan ultraístas-modernos que ahora nos proponen vinos generosos para cualquier plato, y eso se acerca más al esnobismo que a la sabiduría en los maridajes.
Y hablando de sumilleres, el pasado miércoles se entregaron los diplomas en la Escuela de Catas a ya la XI promoción de Sumiller Profesional. El mejor alumno ha sido
Antonio Martínez Sariento, ganador del premio Messie Carmona, en honor a ya desaparecido Director de la Escuela
Javier Carmona, mientras los accésits fueron para
José Luis Chico Herrero y
Oscar Daniel Maril. Anteriormente hubo mesa redonda sobre los avatares de esta profesión, con tres espadas del calibre de la exigente
Manuela Romeralo, un gran pedagogo como
Javier Gila y el veterano sabio
Custodio López.